1. Lave muy bien las frutas. La mayoría de los residuos de los agrotóxicos se quedan en las cáscaras. Utilice agua y un detergente neutral durante al menos 1 minuto, luego enjuague por unos 3 minutos.

2. Dele preferencia a las frutas y verduras de la estación, y de su región. Esto disminuye la necesidad de utilizar agrotóxicos para su producción a gran escala y para el transporte por largas distancias.

3. Diversifique su consumo de frutas y verduras. Aparte de ingerir diferentes nutrientes y variadas fuentes de vitaminas o de fibras, diversifique el contacto con los agrotóxicos, dado que para cada tipo de alimento se puede utilizar un agrotóxico diferente.