Las ampollas son bolitas llenas de líquido que se forman sobre la piel, que aparecen debido a algo que roza o presiona la piel, quemaduras, reacciones alérgicas a algo que toca la piel, problemas con las defensas del organismo.
La mejor manera de tratar las ampollas es lavando la zona con agua y jabón. No reventar, ni pinchar la ampolla. Al abrir la ampolla se puede infectar y tardar más en sanar. Si la ampolla se revienta, mantenga la zona limpia y cúbrala con una venda para protegerla. No se rasque las ampollas.
La mayoría de las ampollas sanan en alrededor de una semana.