La enfermedad de los riñones generalmente se produce lentamente y con pocos síntomas. Muchos ni se dan cuenta de que están enfermos de los riñones hasta que está que la enfermedad está muy avanzada y necesitan diálisis (un tratamiento que filtra la sangre) o un trasplante de riñón.

Cuando una persona tiene diabetes, debe hacerse revisar los riñones regularmente. Esto lo hace el médico con unas pruebas simples de sangre y orina. Si ya hay la enfermedad de los riñones, hacerse los estudios brinda la mejor probabilidad de detectarla temprano. El tratamiento temprano es más eficaz y puede ayudar a prevenir otros problemas de salud.

La enfermedad crónica de los riñones es muy común en las personas con diabetes. Aproximadamente 1 de cada 3 adultos con diabetes tiene esta enfermedad. Tanto la diabetes tipo 1 como la diabetes tipo 2 pueden dañar a los riñones.

Cómo la diabetes daña los riñones

Cada riñón está formado por millones de filtros pequeños llamados nefronas. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre causados por la diabetes pueden dañar los vasos sanguíneos de los riñones y las nefronas, y hacer que dejen de funcionar como deberían. Muchas personas con diabetes, además, tienen hipertensión arterial, lo cual daña los riñones.

La enfermedad crónica de los riñones se va produciendo a lo largo de mucho tiempo y, por lo general, no provoca síntomas en sus etapas iniciales. A menos de que el médico haga pruebas para detectarla, uno ni se entera de que la tiene.

¿Cómo prevenir el daño a los riñones?

La mejor manera de ayudar para que los riñones se mantengan sanos, es manteniendo niveles normales de azúcar en la sangre, presión arterial y colesterol. Lo cual también ayuda al corazón y los vasos sanguíneos, puesto que los niveles altos de azúcar en la sangre, de la presión arterial y del colesterol son factores de riesgo de enfermedad del corazón y derrame cerebral.

Lo que se debe hacer:

  1. Mantener niveles de azúcar en la sangre normales o lo más cercano a lo normal posible.
  2. Hacer una prueba de Hemoglobina A1c (la media del azúcar en la sangre de los últimos 3 meses) al menos dos veces al año, o más seguido si el médico así lo indica.
  3. Revisar la presión arterial regularmente y mantenerla por debajo de 130/80 mm/Hg.
  4. Mantener el nivel de colesterol total menor de 200 mg/dl y del colesterol LDL (malo) menor de 100 mg/dl).
  5. Comer alimentos que sean más bajos en sodio.
  6. Comer más frutas y verduras.
  7. Tomar los medicamentos exactamente como lo indico el médico.