En cierto momento todos tenemos expectativas, puede ser como padres, como hermanos, como pareja y hasta con nosotros mismos.
Esto causa frustraciones y a veces reaccionamos mal, respondiendo de forma ofensiva al descargar nuestra frustración con alguien que no tiene nada que ver en el asunto.
Tenemos que recordar que todos estamos haciendo las cosas de la mejor manera que podemos y que esa pequeña explosión que tuvimos o que tuvieron hacia nosotros no nos define.
Tenemos que aprender a desarrollar más empatía hacia la gente para evitar cargar con resentimiento hacia ellos.
Y lo más importante tenemos que aprender a perdonar porque cuando la hacemos nos quitamos un peso de encima al dejar ir eso que nos molesta y pasamos a algo mejor.
Perdónate y da perdón.
Tengamos la capacidad de comprender que el resentimiento nos hace daño, y el perdón nos da libertad y paz.
Quiero que hoy te perdones por algo que sucedió y sobre todo quiero pedirte que hoy elijas a alguien a quien vas a perdonar por algo.
No te quedes esperando por la disculpa o por la muestra de arrepentimiento, simplemente perdona.
Libremonos de cargas negativas y enfoquemos nuestras energías en lo que vale realmente la pena.