La variante del virus se llama B.1.1.7 y se la identificó por primera vez en el Reino Unido. De ahí se ha expandido a muchos otros países. Es una variante muy contagiosa, y hasta un 30% más letal.

Hasta ahora se ha visto que la B.1.1.7 está respondiendo a las vacunas disponibles. Por ejemplo, en Israel, han estado colocando vacunas de una forma masiva y ya se puede ver la disminución en las hospitalizaciones y la mortalidad. A pesar de que tienen una gran cantidad de la variante B.1.1.7, no se ha visto que hayan afectado a las vacunas todavía, lo cual es una buena noticia.