Los bochornos aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros problemas médicos y hay abundante evidencia científica que lo demuestra. Así que el impacto de los bochornos o sofocos va mucho más allá de la incomodidad que produce.

El corazón

Cada vez que viene un bochorno, la frecuencia cardíaca y la presión arterial aumentan. En otras palabras, los bochornos hacen que el corazón trabaje más. También parece que provocan una respuesta inflamatoria, que a su vez daña los vasos sanguíneos.

También hay una elevación de lipoproteínas de baja densidad (LDL), el colesterol «malo», que es inducida por los bochornos. Así que no es de extrañar que el riesgo de problemas cardíacos o derrames cerebrales esté asociado con mujeres que experimentan bochornos frecuentes y persistentes en comparación con mujeres que no tienen bochornos, incluso cuando se toman en cuenta otros factores de riesgo como la obesidad, el tabaquismo y la diabetes.

Osteoporosis

En un estudio de más de 5600 mujeres de 46 a 57 años, la pérdida ósea se correlacionó con la frecuencia de los bochornos, incluso cuando se tomaron en cuenta la edad, el peso, el tabaquismo, el tratamiento hormonal, el ejercicio y otros factores de riesgo.

En el mundo hay más de 200 millones de personas con osteoporosis y millones de personas con masa ósea disminuida (osteopenia) que corren el riesgo de fracturarse y no lo saben. A los 80 años, el 50% de las mujeres tienen osteoporosis y corren un riesgo importante de fractura si se caen. Las fracturas por osteoporosis son responsables de millones de fracturas al año. Veinticinco por ciento de las mujeres mayores de 50 años mueren como resultado de la fractura de una cadera osteoporótica.

Diabetes

La insulina es una hormona producida por el páncreas y que controla el metabolismo del azúcar en la sangre. En los adultos que tienen diabetes tipo 2, el cuerpo no responde a las cantidades normales de insulina (resistencia a la insulina) y requiere que el páncreas produzca cantidades cada vez más altas. Controlar la diabetes tipo 2 es importante para evitar complicaciones como las enfermedades cardiovasculares.

Los estudios muestran que las mujeres con bochornos tienen un aumento en la resistencia a la insulina que, a su vez, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, sin mencionar que esto puede dificultar sus esfuerzos para controlar su diabetes.

Los bochornos aumentan el riesgo de enfermedades y aguantar no es la mejor forma de lidiar con los bochornos, hay tratamientos hormonales y soluciones no hormonales seguras y efectivas para disminuir o eliminar l


Este consejo llega a usted gracias a Farmacorp, la cadena de farmacias más grande de Bolivia

Lea más contenido de salud y bienestar en: bienestar.global/farmacorp