Manifestar no se trata de tener un control total o satisfacer todos nuestros deseos a corto plazo, la verdadera manifestación ni siquiera se trata de obtener lo que creemos que queremos. Se trata de recibir lo que es del mayor bien para todos.

Si, tendrás manifestaciones que son exactamente lo que esperabas, pero controlar los resultados para obtener lo que quieres no es el objetivo. Muchas veces nuestro plan, no es el mejor plan.

Tienes que ser paciente sabiendo que todo lo mejor está viniendo hacia ti, esta forma de pensar te ayudará a trabajar en tus metas sabiendo que estás siendo guiada hacia el mayor bien para todos.

Escribe tus sueños, dibújalos, créalos con recortes, imagínalos. Cuando trabajas con una visión clara, sabes hacia donde vas y es más fácil conocer el camino que lleva a tu meta.

Tu voluntad lo es todo.

Tienes que convencerte que mereces lo mejor, que eres digna de recibir lo que tu corazón desea.

Muchas veces nos ponemos limites al creer que no merecemos algo, que no tenemos derecho a sentirnos bien y recibir lo que deseamos. La energía de amor de convencerte de que si mereces todo lo que deseas y de que tienes la capacidad para lograrlo te llena de una energía positiva que te permite avanzar.

Repítete a diario que las cosas buenas pueden venir fácilmente, que serás feliz y crearas el mundo que deseas ver. Eres digna de tus deseos y está muy bien recibir todo lo que deseas.

Quítate el peso y diviértete.

No te agobies con pensamientos de las expectativas de los demás, los resultados que deberías tener, trabaja en quitarte el peso de la presión y encuentra lo positivo y divertido en cada acción que haces. Ya sea al momento de limpiar, al sonreír a un extraño en la calle, al caminar observando los detalles, al cocinar cada ingrediente de tu comida… Te sorprenderá la sensación que tienes cuando te quitas el gran peso de las expectativas y te enfocas en encontrar lo divertido de cada situación.

La alegría, la actitud positiva y tus ganas de crecer son grandes motores que te llevan a avanzar.

Cada vez que notes que tus pensamientos te desvían, toma una pausa y decide que la felicidad es una elección que haces, háblate siempre de forma amable.

Muchas veces lo que no lograste es exactamente lo que no necesitabas.