Si inmediatamente al despertar te pones a pensar en todo lo que tienes que hacer, puede que haga que te sientas abrumado y hasta se te quiten las ganas de levantarte.

Tus pensamientos crean tus emociones. Dado que tienes control total sobre tus pensamientos, tienes el poder de iniciar tu día de forma positiva todos los días.

Si te esfuerzas por comenzar el día con pensamientos positivos y con el pensamiento de que todo saldrá bien, esto se convertirá en tu realidad.

¿Cómo lograrlo?

Despierta temprano, date el tiempo suficiente para iniciar tu día con calma, sin tener que hacer todo corriendo.

Apenas abras tus ojos piensa en lo que te hace feliz, recuerda todas las bendiciones que has recibido y sonríe con gratitud.

Relaja tu cuerpo mientras afirmas que tu cuerpo está descansado y tu mente está clara.

No te distraigas y solo permite pensamientos positivos que te energizan.

Convéncete que hoy el día se desarrollara con facilidad, que la gente te apoyará y que estás lista para recibir todas las posibilidades que se presentaran.

Agradece que tienes el privilegio de un día más, y comprométete que en este día llevarás la luz contigo para ser una influencia positiva y llevar alegría a los demás.

Actúa con fe, claridad y divierte en este maravilloso día.