¿Te ha pasado que conoces a alguien y le pones etiqueta? Muchas veces una persona nos trae recuerdos a otra, o su personalidad a primera vista se asemeja a la de un conocido y caemos en ponerle una etiqueta y decidir inmediatamente si nos cae bien o no.

Al hacer eso nos privamos de conocer bien a la persona. Si bien podría ser un automatismo poner etiquetas, esto es algo que puedes cambiar. Cada vez que tengas un pensamiento crítico, reemplázalo por pensar en algo positivo sobre esa persona. Darle a alguien el beneficio de la duda es casi siempre una buena decisión

Las personas que se enseñan a sí mismas a ver el bien en los demás tienden a ser más positivas y experimentan la felicidad más profundamente. ¿Por qué? Cuando eliges ver lo bueno en los demás, encuentras lo bueno en ti mismo.

Cuando estemos listos para juzgar, debemos preguntarnos por qué.

Tal vez es por experiencias anteriores en las que nos hicieron daño, pero imagínate si alguien que te ve decide automáticamente algo negativo de tu persona. Suena injusto, ¿cierto? Entonces evitemos hacerlo.

Con el paso del tiempo uno aprende que cada ser humano que pasó por nuestra vida nos aportó alguna enseñanza. Estoy convencida de que ningún encuentro es incidental y ninguna interacción es un desperdicio.

Cada experiencia vivida nos enseña algo que necesitamos aprender

Si te enfocas en encontrar el aprendizaje de las experiencias y a ver cada encuentro como una oportunidad, aprenderás a enfocarte en lo que das. Porque estas en control total de lo que das y de como manejas lo que recibes. Cuando logras esto, eliminas la negatividad de tu vida y la remplazas con gratitud por la oportunidad de crecimiento.

La energía de amor, aprecio, compasión y bondad que emana de vos es lo único que necesitas controlar para atraer experiencias positivas.

La felicidad puede ser una posibilidad real si le damos a la gente el beneficio de la duda. Si ofrecemos compasión en lugar de juicio y prevenimos conflictos innecesarios. Si creemos en el bien de las personas, aunque ellas mismas no crean en él.