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Salvando vidas

El trasplante era la única esperanza definitiva que tenía para vivir.

Diego García: «El trasplante era la única esperanza definitiva que tenía para vivir.»

“Mi trasplante surge por una atresia de vías biliares. El trasplante era la única esperanza definitiva que tenía para vivir, ya que antes de mi trasplante fui operado en dos oportunidades con resultados positivos pero temporales.

Yo tenía 4 años de edad, solo recuerdo 3 cosas, la primera yo diciéndole a mi mama que todo iba a salir bien antes de entrar al quirófano, la segunda ya en el quirófano vi que el equipo de trasplante estaba disfrazado como payasos, seguramente para evitar que yo tenga miedo y la tercera al Dr. Dunn charlándome antes que la anestesia haga efecto. Recibí la mitad del hígado de un donante cadavérico, la otra mitad la recibió un bebé americano. El trasplante fue en el año 1994, mi familia y yo conseguimos recién volver a Bolivia en el año 1996 con el visto bueno del Dr. Dunn.

Hubieron muchas barreras como el trabajo y esfuerzo que hicieron mis padres para conseguir el trasplante, luego ingresar a la lista de espera por un trasplante en el hospital y las barreras económicas. Pero gracias al apoyo de mi familia, especialmente de mi mamá, del Dr. Dunn y el equipo de trasplante del Hospital St. Christopher, de los amigos de mis padres en USA, El Banquete del Millón y del Amor, y a mis pilares: Dios y mi Virgencita, es que fue posible este trasplante.

La experiencia que tuvieron que sufrir mis padres para salvarme la vida fue percibida por el Dr. Dunn y él mismo mencionó que no quería ver nunca más a una familia boliviana sufrir lo que habían sufrido mis padres en USA, por tal motivo el Dr. Dunn decidió venir a Bolivia, es así que se dio el primer trasplante de hígado en Bolivia el año 1996 y todos los siguientes hasta la actualidad.

Actualmente tengo 24 años de edad, soy una persona que recibió un trasplante hígado y tengo una vida normal al igual que todas las personas. El donar órganos no es salvar una vida, sino es darle una nueva vida a una persona, hace 20 años fui yo, mañana puede ser usted quien lo necesite, ayudemos a dar esperanzas de nuevas vidas a personas que si lo necesitan”.

Diego García Borda recibió su trasplante de hígado a los 4 años de edad en el St. Christopher Hospital for Children de Philadelphia, USA en el año 1994.