¡Sí a los dos! Es común que las mujeres tengan fluctuaciones hormonales la semana antes de su período, y pueden afectar el control de la glucosa. Después de la ovulación, aumentan los estrógenos y la progesterona. El estrógeno puede hacer que las mujeres sean más sensibles a la insulina y causar hipoglucemia. La progesterona puede hacer lo contrario.
Los niveles de glucosa vuelven a sus valores habituales después de los primeros días del ciclo menstrual. Lo mejor es verificar los niveles de glucosa y analizar las fluctuaciones mensuales. Luego, diseñar un plan de manejo para esos días.
La menopausia también puede afectar el azúcar en sangre. Durante la perimenopausia, el estrógeno y la progesterona pueden fluctuar y provocar cambios de glucosa. Una señal temprana de la perimenopausia para las mujeres que reciben insulina es la hipoglucemia debido a la caída de la progesterona.