Como los estudios de estas vacunas se realizaron en momentos diferentes, es difícil comparar los índices de eficacia. No solo que los ensayos se diseñaron de forma diferente, sino que el propio virus ha cambiado desde que se realizaron los primeros estudios.

Lo que sí sabemos es que todas las vacunas protegen contra la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte por COVID-19.

Recordemos que al principio se estableció como objetivo el desarrollar una vacuna para la COVID-19 que evitara la enfermedad o disminuyera su gravedad en al menos el 50 por ciento de las personas vacunadas. Actualmente, todas las vacunas superan estas primeras expectativas que se tenían para una vacuna contra la covid.

Así que la mejor decisión que puede tomar es hacerse colocar la primera que esté disponible para usted.