Cuando el niño cae y se golpea la cabeza puede haber una hemorragia. Eso significa que un vaso sanguíneo puede romperse y sangrar dentro de la cabeza. Ese es un problema serio, la sangre derramada tiene que ocupar un espacio y comprime otras partes del cerebro. Como el cerebro es muy sensible, produce señales alterando el estado de conciencia, produciendo somnolencia, e incluso vómitos, que generalmente vienen de golpe.

Así que, un niño que cae y vomita o está con la conciencia alterada o con mucho sueño, necesita ser evaluado inmediatamente por un médico.

Si después de caer y golpearse la cabeza, el niño sigue bien, sin los síntomas mencionados durante al menos 48 horas, entonces no hay de qué preocuparse.