¿Sentís que finalmente hiciste un cambio, pero unos días después, todas las viejas mañas quieren volver?
Hacer un gran cambio no sucede en un mes. No sucede en una semana. Y sobre todo no sucede de la noche a la mañana.
Lograr un cambio es un proceso.
Avanzarás, pero no verá resultados instantáneos.
Y probablemente también tengas más de unos pocos contratiempos.
A veces vas a acobardar. Querrás rendirte.
Pero no lo harás, porque te importa. Y eso es lo que hace que valga la pena.
Deja de ser tan duro contigo mismo si no estás progresando tan rápido como pensabas.
Perseguir tus sueños es un proceso que lleva tiempo y mucha valentía.
Así que seguí avanzando a través de la frustración, las caídas y tus pensamientos negativos.
Vas a llegar al lugar que queres llegar, y lo harás a tu propio ritmo.
Paciencia, vos podés.